“No somos una empresa open source por una cuestión de imagen, sino porque nos hace una empresa más fuerte”. La frase no tendría demasiado valor si no la hubiera pronunciado el director general de una empresa que en sólo 12 años ha conseguido facturar cerca de 100 millones de dólares anuales, contar con 600.000 clientes y dar trabajo a más de 150 trabajadores (1).

Ésta es la historia de Sparkfun. La historia de una compañía que cree radicalmente en el open source como fórmula estratégica idónea para hacer crecer de forma rápida y sostenible su proyecto empresarial. Esta es la historia que te hará ver el código abierto con otros ojos y que demuestra que ser transparente puede ser un muy buen negocio.

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La historia comienza un día del año 2003, en la facultad de ingeniería electrónica de la Universidad de Colorado. Uno de los alumnos llamado Nathan Seidle estaba haciendo un trabajo práctico y, sin querer, chamuscó un circuito eléctrico. El trabajo no se podía terminar sin repuestos y comenzó a mirar por Internet si podía encontrar las piezas que le faltaban a un precio razonable. Lo que encontró sólo fueron extensos catálogos sin fotografías y sin posibilidad de hacer la compra online. Desesperado, acabó comprando los repuestos a un distribuidor de Bulgaria y después de enviar un fax.

Seidle pensó que seguro que había un buen número de personas que se habían encontrado con la misma situación y creó una página web de fácil utilización para revender los productos del distribuidor búlgaro. Además, decidió ensamblar algunas de las piezas que le llegaban por separado y ofrecerlas como un nuevo producto. La semilla de Sparkfun estaba sembrada y el crecimiento fue inmediato y extraordinario (del orden de 10.000 pedidos en los tres primeros años). En sólo 10 años Seidle alcanzó una facturación de 75 millones de dólares e hizo que el Denver Business Journal reconociera Sparkfun Electronics como la segunda empresa de crecimiento más rápido del estado de Colorado.

Pero lo más impresionante de la historia no es lo que ha conseguido Sparkfun, sino cómo lo ha hecho. Hay dos elementos de este relato que son muy poco habituales en nuestra cultura empresarial. El primero es que, oh sorpresa, Seidle nunca ha pedido un crédito ni ninguna línea de inversión. Es decir, sólo se ha gastado el dinero que había ganado antes y, por lo tanto, ha generado beneficios desde el primer día. Y el segundo elemento diferenciador de la mayoría es que es una empresa 100% open source. Sparkfun Electronics es considerado a día de hoy el mayor fabricante del mundo de hardware de código abierto.

Llegados a este punto la pregunta es obvia: ¿cómo se puede construir una empresa tecnológica de éxito regalando todo tu conocimiento? Analicemos el caso Sparkfun. La compañía compra componentes a 500 proveedores diferentes y su catálogo de productos siempre ronda las 2.500 referencias, de las cuales 400 han sido diseñadas internamente por los ingenieros de la casa. Cada semana introducen al mercado 15 productos nuevos y retiran una cantidad similar que han quedado obsoletos.

¿Qué coste tendría intentar proteger intelectualmente estos productos? En Estados Unidos una patente cuesta entre 30.000 y 50.000 dólares (y sólo sirve para los Estados Unidos). A este coste hay que sumar el tiempo que tarda en tramitarse la documentación y que puede congelar el lanzamiento del producto al mercado entre 3 y 5 años (una auténtica eternidad en el ámbito de la tecnología). Además, hay que añadir los gastos en servicios jurídicos para buscar y denunciar las más que probables copias que se harán. ¿Seguro que merece la pena?

En declaraciones a la revista Wired, Seidle es muy claro: “Si tu idea es única, fácilmente reproducible y tiene salida en un mercado, no tengas ninguna duda de que será copiada” (2). Y explica que siendo una empresa open source su única obsesión es sacar los productos al mercado antes que los demás, ser los más rápidos. Seidle incluso ha acuñado un término para definir los inconvenientes que supone para las empresas la protección de su conocimiento: IP Obessity, la obesidad de la propiedad intelectual. La idea es que los clonadores, clonan independientemente de tu plan de negocio, y que invertir en resolver un problema que no tiene solución es tirar el dinero. Es algo que hace a las compañías gordas y perezosas, y les quita las ganas de espabilarse para mejorar.

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Sparkfun no sólo tiene 431 productos originales sin patentar, sino que, además, explica cómo los ha hecho. Cada viernes publican en su web el New Product Friday, un vídeo donde explican con todo lujo de detalles cómo han diseñado lo que venden, porque, si quieres, lo hagas en casa o en el trabajo.

Hay un último aspecto que conviene destacar en esta historia de éxito. La apuesta de Sparkfun por el open source no se limita al hardware que venden. Tanto el contenido que producen como el software que utilizan también es libre. Y mención aparte merece la herramienta que les ha permitido construir este extraordinario negocio. Se trata de un ERP web que han llamado Sparkle y que está siendo desarrollado por los propios informáticos de la compañía (3). Sparkle les sirve para mejorar la producción, la distribución, la facturación y el servicio post-venta.

Disponer de herramientas de gestión open source permite a cualquier empresa mantener el ritmo de crecimiento sin depender de ningún fabricante externo. Se puede modificar el programa para atender las necesidades específicas y beneficiarse de las evoluciones que hayan hecho o pedido otros usuarios. Y, por supuesto, supone un ahorro de coste importante en la adquisición de licencias cuando éstas sean numerosas.

Sparkfun comienza a atraer la atención de los principales medios de comunicación especializados en el mundo de la empresa así como a los gigantes de la industria tecnológica, como Intel (4). Y no tanto por su producto, sino por su modelo de negocio. Un modelo basado en la transparencia y la cooperación. Un modelo de éxito 100% open source.

Vía:

  1. Sparkfun is Radioshack for the maker crowd”. Fast Company. Rob Walker. Mayo de 2015.
  2. Design like no one is patenting”. Wired. Tim Maly. 21 de Enero de 2013.
  3. How SparkFun Electronics built their open hardware business”. Opensource.com. Christopher Clark. 18 de Septiembre de 2012.
  4. Open Source Hardware Best Practices, Sparkfun, and Intel“. Intel Best Practices.
  5. Todas las imágenes que aparecen en este artículo han sido realizadas por Juan Pena.
  6. OpenExpo

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